La construcción de un discurso creativo

Notas sobre poesía japonesa

Detalle del interior de Poemas japoneses, de Amy Lowell

Una muestra de lo que pensamos cuando apostamos por un título para el catálogo es este Poemas japoneses de Amy Lowell (traducido, anotado y comentado por Eva Gallud). Casi tres años después, sigue vivo a pesar de la ingente cantidad de novedades con que los editores inundamos las librerías. Pensando en una futura segunda edición, os desclasificamos esta breve nota sobre poesía japonesa incluida en el libro.

poemas japoneses_amy lowell

Notas sobre poesía japonesa

La principal diferencia entre la prosodia del “poema japonés” o waka y la poesía en otras lenguas es que está basada únicamente en el número de sílabas ya que estas carecen de acento o de diferente duración. Asimismo, la poesía japonesa carece de rima.

Los poemas japoneses más antiguos se encuentran recopilados en el Man’yōshū, que recoge más de 4.500. Originalmente las medidas no tenían una longitud definida y se alternaban medidas cortas y largas, principalmente para ayudar a la memorización de los poemas. Las dos formas poéticas principales que aparecen en el Man’yōshū son el tanka, poema corto de 31 sílabas, divididas en cinco medidas (que nosotros llamaríamos versos) con un patrón de 5/7/5/7/7, y el choka, poema largo que alterna medidas de cinco y siete sílabas y suele terminar con dos medidas de siete, es decir 5/7/5/…7/7.

El renga es otra de las formas poéticas clásicas japonesas de la que finalmente derivaría el conocido haiku. El renga, o poema ligado, consiste en una serie de tankas encadenados compuestos por varios poetas que se reunían hasta completar las 100 medidas. La primera estrofa, o hokku, es de suma importancia ya que establece el tema del poema. Desde los tiempos de Matsuo Bashō (1644–1694), el hokku comenzó a aparecer como un poema independiente y llegó a aparecer combinado tanto con la prosa (haibun) como con la pintura (haiga). A finales del siglo XIX, Masaoka Shiki (1867–1902), renombró el hokku independiente como haiku, permaneciendo este término para referirse de forma general y retrospectiva a todos los hokku que no apareciesen acompañados de renga, independientemente de cuándo fueran escritos. El término hokku sigue utilizándose con su sentido original, como el verso de apertura de un poema ligado.

Dentro de la tradición del renga, el hokku, como verso de apertura, siempre tenía una relevancia especial. Era tradición invitar al poeta más distinguido de una sesión de escritura de poesía a que compusiera el hokku y se esperaba de él que elogiara al anfitrión y/o lo despreciara (a menudo simbólicamente) haciendo también referencia de forma superficial al escenario y la estación del momento. El siguiente verso recaería sobre el anfitrión quien, a su vez respondería con un cumplido hacia el invitado, de nuevo de forma simbólica.

El hokku (y por tanto, el haiku) típico consta de 17 sílabas o moras (onji), compuesto por tres unidades métricas de 5, 7 y 5 moras. Además, debe incluir un kigo, una palabra o frase que hace referencia la estación del año, y reflexionar sobre el entorno del poeta.

Share this post
  , , ,


Deja un comentario