Friendzone, cómo salir de la zona de amigos y convertirte en algo más

En los últimos tiempos, las nuevas generaciones están interesándose mucho por crear un nuevo léxico completo para términos y conceptos que hasta ahora tenían definición, pero no nombre. Un ejemplo de esto es la palabra “friendzone”, que deriva de la conjunción de dos vocablos ingleses, friend (que viene a significar amigo) y zone (para zona). Así pues, la palabra vendría a referirse a la zona de amigos, algo que en principio no tiene porqué significar nada malo, pero cuyo contenido peyorativo viene dado precisamente por el contexto, ya que la friendzone se da entre dos personas que son amigas, pero cuando una de ellas quiere ser algo más que eso y la otra simplemente lo deja en esa zona.

La zona de amigos sería una zona diferente a la zona de ligues, o de rollos, o a la zona de parejas. Estamos hablando de una división mental en la que vamos colocando y etiquetando a todas las personas que conocemos. Si hay alguien a quien le gustamos y que busca una relación con nosotros, pero no estamos seguros de que eso vaya a salir bien y sin embargo, seguimos queriendo conservar esa amistad, meteremos a esa persona en la friendzone, algo que para nosotros será lo más normal, porque solo lo vemos como un amigo o amiga, pero para esa persona puede ser catastrófico y frustrante, al no poder estar con nosotros como quisiera.

Cómo saber si estás en la ‘friendzone’.

Seguramente todos hayamos sufrido alguna vez la friendzone, porque es algo habitual que suele darse mucho especialmente entre los jóvenes. Si estamos mostrando un interés especial en ese chico o esa chica que nos gusta, si vamos mandando señales y demostrando que queremos estar con esa persona, de forma implícita o explícita, pero al final ella simplemente nos deja como una amistad más, habremos acabado en la friendzone. Te darás cuenta de esos cuando la chica o el chico por el que suspiras no muestre ningún interés sexual en ti, y que solo te vea como un amigo más, y no como una posible pareja. Es bueno darse cuenta de que hemos caído en la friendzone, porque de lo contrario podremos hacernos vanas ilusiones.

Sincérate

Una de las cosas que hace que muchos acaben en la friendzone es el hecho de que no son tan claros a la hora de mostrar sus intenciones con la otra persona. Se suele dar mucho el amor platónico en estas relaciones, y el hecho de idealizar a ese chico o esa chica que nos gusta puede terminar haciendo que permanezcamos a su lado, en silencio, sin decirle nada, confiando en que algún día tengamos una posibilidad y se fije en nosotros para algo más que para ser amigos. Eso pocas veces ocurre, y conlleva una frustración tremenda por nuestra parte. Lo mejor es ser sincero y si sentimos algo más por esa persona, hablarlo con ella directamente, para que al menos sepa qué nos está pasando y por qué nos comportamos así, y que lo tenga en cuenta, por supuesto.

Deja de complacerle en todo

Y es que hay personas que incluso se aprovechan de esas otras que les tienen en un pedestal, y aunque no tienen la menor intención de llegar más allá de una simple amistad, dan alas a sus enamorados para mantenerlos siempre cerca, por lo que puedan necesitar. Tal vez no quieran un novio, pero sí un amigo que las escuche en todo, que vaya a buscarlas cuando haga falta y que cumpla todo lo que ellas le piden, sin rechistar. Y eso tampoco es amistad, es simplemente aprovecharse de alguien que tiene sentimientos por ellas. Por eso, si creemos que estamos en la friendzone, debemos tomar un poco de distancia y no complacer a esa otra persona que nos gusta en todo, pensando que tal vez así tengamos una oportunidad, porque es muy poco probable.

Conoce a otras personas

El mundo no se acaba por un rechazo, y aunque esa persona de la que estamos enamorados nos parezca la mejor del mundo, hay muchas más esperando ahí fuera. El problema de mantenernos en la friendzone es que siempre seguimos teniendo esperanzas de salir de ella y empezar una relación real con esa persona, cuando las opciones parecen casi nulas. Es mejor dejar a un lado ese sentimiento, tratar de olvidarlo poco a poco, y buscar a otras personas que sí que nos valoren y que quieren estar con nosotros sin condiciones, no solo como amigos, sino también como parejas. Ser el perrito faldero de alguien nunca es plato de buen gusto, y debemos evitar ese tipo de situaciones.

Intenta distanciarte de él o ella.

Lo mejor que podemos hacer, al menos al principio, si estamos seguros de que esa persona no nos quiere como pareja y solo le interesa tenernos en la friendzone, es alejarnos un poco de ella. Es algo normal y lógico, porque hemos recibido un rechazo, y eso no significa que vayamos a dejar de hablarle ni mucho menos. Pero si hemos estado hasta hace poco entregándonos por completo a ella, si nos hemos desvivido por complacer todos sus caprichos, lo mejor es dejar todo eso atrás y coger un poco de distancia, al menos hasta que nuestros propios sentimientos se aclaren y calmen, para que luego, si es posible, la amistad entre los dos sea sincera.